jueves, 22 de diciembre de 2016

Por qué tanta ausencia 2/2.

Ajá, comenzó agosto.
Aunque se me olvidó decirles que unos meses antes de salir de clases las universidades publicaron los resultados de quiénes habían sido admitidos, y como ustedes ya habrán leído, me había decidido por Medicina y yo juraba que me admitirían, puesto que tenía notas muy buenas, la más altas de toda mi promoción, de hecho ya tenía completamente mi futuro planeado. Pero, ese futuro se derrumbó cuando me vi asignada en Enfermería. Por eso es que les aconsejo no asegurar las cosas antes de que sucedan. Para mí fue un gran golpe, lloré, me decepcioné y me enfurecí, porque, ¿entonces de qué me habían servido esos cinco años de bachillerato en los que me había esforzado por ser la mejor en todo? Para nada, porque todo el sistema de selección—así como toda cosa que es hecha por el gobierno de este país es una mierda, también:— es una trampa. Y ni se imaginan el grado de desesperación al que llegué tras saber que personas con notas más bajas que yo habían sido admitidas. Entonces lo que me decía la gente como consuelo ante esto, era: "Es preferible que quedaras por Enfermería porque así empiezas a estudiar enseguida y no pierdes tiempo como los asignados por Medicina aclaración: ésta carrera tiene muchísima demanda, esto agravado con la situación del país y los paros educativos han retrasado mucho el ingreso de nuevos estudiantes. Actualmente apenas están entrado la generación de bachilleres del 2014—, luego del tercer semestre haces las equivalencias de las materias y solicitas el cambio de carrera. Y si esto no es posible, sacas tu licenciatura en Enfermería y luego estudias Medicina". Por donde sea que se mire es un completo caos, las universidades están colapsadas, los profesores se están yendo del país y no hay los insumos necesarios para dar clases. Los que decían que no iba a perder tiempo, en realidad se referían a que no iba a perder tanto tiempo al ingresar por Enfermería, pues, se suponía que debía inscribirme en septiembre, pero pasaron mis inscripciones para febrero del próximo año, y quién sabe si las sigan postergando.

En fin, no hablemos más sobre el futuro que me da ansiedad.


Entonces, si no estoy estudiando, ¿Qué demonios estoy haciendo con mi vida? Ni yo sé qué estoy haciendo con ella. Situémonos nuevamente en agosto, ocurrió mi fiasco de graduación, mis compañeros se dispersaron para disfrutar de sus vacaciones ya fuese yéndose de viaje o quedándose a dormir en sus casas —como es mi caso—, no organizamos ninguna fiesta de cierre, ninguno acordó verse después, y de esa manera pasó el mes sin nada interesante que recordar. O de hecho sí, a fines de éste una amiga cumplía años, junto con otra le hicimos un regalo y fuimos a visitarla; luego del pastel, los chismes, unos cuantos shots de ron y las fotografías, ya casi se hacía la media noche y yo no tenía a nadie que me llevara a casa, ni siquiera tenía dinero para un taxi, así que aproveché un aventón de unas chicas que estaban conmigo en la reunión y que se dirigían hacia el centro comercial donde trabaja mi papá como jefe de un pequeño bar. E idee el plan perfecto: Llegar a su trabajo para que él buscara la forma de llevarme a casa, y así mi madre no se molestaría por haber llegado tan tarde pues tenía la excusa de "haber estado con mi papá todo este tiempo". Le pediría que me comprara una ensalada césar para cenar y cumpliría la razón verdadera de todo este cuento, que era, ver al mesonero que trabaja en ese lugar. Un chico de piel pálida y cabello que reluce como el cobre, siempre que lo veía trabajando se encontraba diciendo cosas estúpidas y riéndose de una forma muy adorable.  Esa noche las cosas salieron mejor de cómo las quería, me dio gusto haber seguido el consejo de una de las que me acompañaba "vamos, sé chica mala". A partir de aquí, éste tenía pinta de convertirse en un amor platónico...

Bueno, comenzando septiembre creo que a mí mamá le empezó a molestar que pasara tanto tiempo en casa sin hacer nada, así que, hizo que me inscribiera en un curso de inglés los martes y los jueves. Por otro lado, mi papá andaba en busca de un trabajo para mí en una local de pollo asado que pronto abriría un amigo de él, pero esto nunca resultó. Celebré junto a mi mejor amiga sus dieciséis en una discoteca en la cual entramos ya que sus primas conocían al dueño, la pasamos excelente aunque tuvimos que bailar solas, pero con mucha bebida. Aproveché varias ocasiones para ir al trabajo de mi papá y comerme con la mirada a José —rápido descubrí cómo se llamaba —, y distraerme un rato ya que las clases de inglés eran muy aburridas y los demás días no hacía nada.

Hasta que...

El miércoles 21, recibo una llamada de mi padre y él me explica: "Hija, tengo un trabajo para ti, pero no sé si te parezca buena idea. Uno de los muchachos en el bar últimamente ha estado fallando mucho, él hace de mesonero sólo los viernes y sábados, ¿estarías dispuesta a ocupar su lugar?". Y A MÍ ME PARECIÓ UNA EXCELENTE IDEA. ¿pero cuándo comenzaba? Esa misma semana. Y mi mamá no se sentía tan convencida puesto que es un trabajo de noche (de 6pm a 3am), soy menor de edad y además del peligro, los hombres también asechan. Pero iba a estar bajo la supervisión de mi papá, aprendería cosas nuevas y por fin tendría dinero, que de verdad necesito por la situación económica del país. Así que terminó aceptando. Algo curioso: Justo el día siguiente saliendo del curso, acordé verme con un amigo para echar chismes, pasamos por la plaza más cercana y vaya sorpresa, ¡nos encontramos con José! Y estaba acompañado de una chica fea, no en plan amoroso... Pero en fin, fue extraño. Ese viernes me inicié en el campo laboral de las cervezas, los licores, la gente borracha y el trasnocho; desde entonces sé que todo ese mundo no es tan lindo como se ve en las películas donde la típica mesonera cumple el sueño americano, en realidad es estresante. Supongo que todo tiene un precio, pero está el lado bueno, y ese es él; no sé si fue rápido o lento el proceso de conocernos, pero seguro es que para mi segunda semana trabajando ahí ya sabía que él quiere estudiar Historia, que tiene veintidós años y vive solo, que le gusta el reggae y el rock, que tiene tatuado en el antebrazo una frase de Kurt Cobain, y que es hippie pero que no le gusta compartir la comida.

No puedo negar que al principio él me ponía nerviosa, de modo que en algunas ocasiones decía cosas estúpidas y en otras callaba para no parecer idiota, actuaba de forma torpe cuando lo tenía cerca y cuidaba mucho cada aspecto mío que sentía no podía gustarle. Sí, esto no suele pasarme, así que lo odio. Pero, se vino octubre y adivinen quién tomaría vacaciones por un mes, ¡mi progenitor! Exacto, me dejo sola con él, el de seguridad, la de limpieza y su suplente durante los siguientes cuatro fines de semanas. YAI. Bueno, no pasó nada escándaloso, aunque creo que ese tiempo nos sirvió para acostumbrarnos a tenernos cerca sin pena y con confianza, yo aprendí a tolerarlo, porque no todo es color de rosa y puede ser algo irritante, egocéntrico y pesado. Mi nerviosismo por él se esfumó, pero cuando regresó mi papá, éste vino acompañado de incomodidad. Y ya no podíamos ser los más apegados frente a él. Ajá, ¿pero qué es lo que ocurre entre nosotros? Otra vez, ni yo sé que es lo que pasa. Creo que esta es la situación más confusa que he tenido con un chico en toda mi vida, es decir, hablamos de lo que sea, "le enseño a bailar", a veces los clientes preguntan si tenemos algo, nos golpeamos de forma estúpida, hacemos planes que nunca se dan, nos decimos indirectas, pero entonces luego va a comportarse como un puto y se besa con una desconocida en el bar, y al regresar es el más atento y cariñoso conmigo. Me hago la loca, dejo que me importe lo que sea que haga, él parece darse cuenta de eso y busca la manera de hacerme reír. Mi papá nota nuestra conexión y hace que nos mantengamos lejos. Luego cuando encontramos la oportunidad de hablar sobre los celos de mi papá, un día me dice "estaría mal que nosotros tuviéramos algo", pero al otro "tú a fin de cuenta eres la que decide con quién quieres estar". O SEA, ¿QUÉ?. Sí, ese es como Ines, i n e s t a b l e .

Sus acciones me han hecho pensar más de una vez —es solo un pensamiento ya que ninguno de los dos se atrevería a tocar el tema— de que le gusto, a su manera, pero le gusto. Sin embargo, todo es muy complicado, él y mi papá son amigos, conocemos acerca de su putería, nos llevamos cinco años, trabajamos juntos, y además tiene ganas de irse a Ecuador. Es lindo tener esto de un amor platónico, pues en definitiva somos las personas menos indicadas para estar juntas, pero ugh, qué mierda. Ocurra algo o no ocurra nada, los mantendré al tanto. Lo único que me queda por decir es que también estoy haciendo un curso de bartender, y lo terminaré en enero con la presentación de tres cócteles bajo mí autoría, pero ni idea de qué iré a inventar, de seguro será un desastre. Falta tan poco para Nochebuena, pero aquí las cosas están tan apagadas que creo que la gente todavía no cae en cuenta de que ya llegó la navidad y que el año termina dentro de una semana, simplemente estamos dejando que pasen los días sin percatarnos, porque las cosas están tan mal que muchos no comeremos "hallacas", —la comida tradicional navideña venezolana— compraremos ropa, daremos regalos o visitaremos amigos, y preferimos hacernos los locos.

Yo por mi lado, pasaré la víspera de la navidad trabajando. No tengo más nada que hacer. Pero les deseo a ustedes la mejor de las celebraciones, ¡felices fiestas! Que este nuevo año venga cargado de bendiciones y prosperidad, un beso.

Daniela.

3 comentarios:

  1. Ay Chama que situaciones tan complicadas, primero por Venezuela y luego por tu situación sentimental, yo creo que el chico tal vez está jugando contigo pero porque no está seguro sí dar el siguiente paso o no, a lo mejor en navidad llega la sorpresa 😏
    Por otro lado ojalá en 2017 la situación en Venezuela mejore, aún me sorprende lo rápido que todo ha pasado y no sé cómo el gobierno no hace nada. En fin, felices fiestas para ti, tu casi chico y tu familia, aunque no puedan disfrutar de muchas comodidades, cuentan con salud y amor, que es más importante que lo material.

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  2. Me entretengo tanto tanto leyéndote, porque simplemente me atrapas*-* die haha EL caso es que ¡Arriésgate! lo digo por José, que aunque se vaya a Ecuador y todo puedes disfrutar y ser feliz.
    No sé que decirte respecto a la situación del futuro, que incierto, no deja de ser ¿emocionante? I dont know, pero basta con que te esfuerces para encontrarle la solución a todo.
    Abrazos y espero oír pronto de ti:3

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  3. ¡Qué desorden más completo el del sistema educativo! No puedo entender porqué demonios no te aceptaron en medicina, ¡tienes todo el perfil del estudiante que buscan! ¿Vas a estudiar enfermería o tienes chance de volver a mandar solicitud?
    Y oye, con lo de José, a mí me da mala espina :( Como que muy irregular el tipo, pero ajá, deja fluir las cosas. Tú sabrás mejor que nadie si quieres intentarlo o no. Por lo demás, qué genial que trabajes de bartender, suena muy interesante *-* Yo no puedo tomar ninguna clase de bebida alcohólica, y la verdad es que ya me frustran las pocas opciones que hay para menores de edad xD
    Mucha suerte,
    Pao

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