viernes, 30 de diciembre de 2016

Mi carta a Santa para este 2017.

Querido Santa, ya sé que es pasado del 24 de diciembre y que no recibí regalos por haber sido una niña mala este año, así que pensé que quizás no habría ningún problema con que te escriba ahora que estamos a mano, ¿no? Tú no me diste nada, y yo no me quejo. Bueno, se supone que las cartas te van llegando unos días antes de la víspera de la navidad, pero yo decidí hacerlo con muchísima anticipación para que tengas el tiempo suficiente de cumplir mis deseos y llevar a mi casa los regalos que de verdad necesito a lo largo de este nuevo año, 2017. Comencemos, primero quiero pedirte por mi país, Venezuela, porque creo que ya hemos llegado demasiado lejos; la escasez es insoportable, millones de familias —incluyendo la mía— se han tenido que acostumbrar a que en sus comidas falten cosas, a tener que remplazar el azúcar por la panela, el arroz o la pasta por ensaladas, entre otras, a saltarse platos del día, a racionar lo poco que se tiene porque no podemos consumirlo todo enseguida y a negarnos gustos pequeños como un café con leche, una torta, una pizza o una hamburguesa; y no solo eso, sino que básicos como el shampoo, la crema dental, el desodorante, el jabón de baño y más, se han convertido en solo recuerdos; tampoco hay repuestos para autos, materiales de construcción y la gente en los hospitales se está muriendo por falta de medicamentos y suplementos. La inseguridad es un tema casual, sea la hora que sea, estás expuesto a que te roben, te maten, te violen o te secuestren para vender tus órganos. La inflación es de locos, ¿cómo es posible que un pantalón valga dos veces el salario mínimo? Por todo esto y demás, te pido por favor que lluevan bendiciones sobre Venezuela este año, que podamos sacar al presidente y al resto de corruptos que tienen el poder sin necesidad de guerras o muertos, que no nos falte el pan en la mesa, que podamos salir a la calle sin miedo, que nuestros niños tengan un futuro seguro y nos liberemos de esta incertidumbre, estrés y opresión. Que nuevamente podamos respirar la paz de antes, que logremos independizarnos, conseguir lo que queramos cuando queramos, ayudar a impulsar esto hacia adelante, y que más nunca tengamos que pensar en que no hay comida, en que no hay dinero, en que algo te hace falta pero que no te alcanza, o en la posibilidad de irte a otro país para poder vivir bien.

Por otro lado, te pido que este 2017 venga cargado de aventuras, ojalá ocurran cosas locas, se desaten conmociones y muchas sorpresas. Quiero que sea un año para recordar, y dé de qué hablar. Deseo seguir en el curso de inglés, y pronto ser una bilingüe certificada; hacer mi presentación final de cócteles y obtener mi título de bartender. No sé por qué, pero espero que mi ingreso en la universidad se postergue un poco —sí, llámenme loca o díganme que entre más rápido entre mejor, ya lo he escuchado—, es que siento que por ahora debería invertir mi tiempo en hacer otras cosas, en seguir trabajando para comprarme ropa y demás cosas que de verdad necesito, en salir y conocer personas, en retomar mis hábitos de lectura y escritura que tan abandonados los he dejado, en consentirme a mí misma, en hacer quizás algún viaje para descansar y meditar, en bajar de peso (esto lo continúo viendo imposible, pero vale la intención ¿no?), en pasar más tiempo con mi familia así como cuando tenía quince años y salíamos a la calle a escuchar música, beber y olvidarnos de los problemas; en probar cosas nuevas, en dejar de pensar y comenzar a experimentar.

Finalmente, te pido porque este año hayan unos cuantos amores; sí, leíste bien, estoy hablando en plural. Creo que nunca antes había pedido algo así a Dios o al destino, ni nada que tuviera que ver con la persona indicada o el amor verdadero porque se suponía que eso llegaba solo, pero ahora, después de tanto anhelarlo, ya no lo quiero. Porque el amor es muy sobre valorado, doloroso e inútil, y me ha hecho sufrir de forma estúpida por simples ilusiones. Entonces Santa, ¿qué tal si tú me concedes romances y diversión? Pues ya estoy contando los días para teñir mi cabello de amarillo y cumplir con el cliché de rubia descarriada. No es broma. Y para no despedirme de forma tan descabellada, te pido por el bienestar de mis amigos, mi familia y las demás personas en el mundo, ¡qué todos tengan un feliz año nuevo! Y puedas llevar a sus hogares paz, amor, regalos y lo que sea que necesiten.


Daniela.

7 comentarios:

  1. Amo demasiado esta entrada. ¡Feliz Año!<3

    ResponderEliminar
  2. Espero sinceramente que todo lo que pides aquí se vuelva realidad. ¡Que tengas un maravilloso año, Dani!
    Un graaaan montón de champaña,
    Amaya

    ResponderEliminar
  3. En verdad espero que nunca pierdas esa espontaneidad y locura que tanto te caracteriza, por más duras que se pongan las cosas recuerda que aquí siempre tendrás una amiga dispuesta a ayudarte. Ojalá se cumplan todos esos sueños que te has planteado, yo tambien espero que ese ingreso a la universidad se postergue, algo me dice que como bartender y manejando dos idiomas llegaras muy lejos. Feliz año chama ❤.

    ResponderEliminar
  4. Preciosa entrada! Feliz año nuevo! Lo primero y más importante es que deseo que mejore la situación en tu familia y podáis gozar de nuevo de lo mas necesario y este 2017 lo viváis aun más unidos. También espero que sin duda vivas muchísimas experiencias y disfrutes del momento como de corazón quieres.
    Un abrazo <3

    ResponderEliminar
  5. Tu entrada me hizo llorar un poquito. Espero que este año se cumplan los deseos que más anhelas; y que la situación de tu país en serio mejore, aunque sea un poco. Espero que dentro de todo, puedas encontrar la felicidad en las pequeñas cosas.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  6. De todo corazón, deseo que tus deseos se cumplan. Fue una entrada que me conmovió bastante, Y en serio, espero que la situación en Venezuela cambié para bien, Y que todo lo malo que hay, sólo queden como oscuros recuerdos:( Aquí la situación, en México, no es tan buena, pero sigo teniendo fe. Fe en nosotros.
    Besos Y que seas feliz:3

    ResponderEliminar
  7. Hola, Dani, tanto tiempo sin escribir por acá. Me gustó tu entrada, con esa escritura que te caracteriza. Espero que este año se cumplan todos tus deseos, sobre todo que la situación en Venezuela mejore, no se merecen estar así.
    Te mando un abrazo desde Argentina.
    Besos.

    ResponderEliminar