lunes, 22 de mayo de 2017

White light.


Ellos dicen que tengo una luz blanca que me acompaña.
Yo les digo que ya estoy cansada, que me quiero deshacer de ella.
"Todo estará bien, deja de pensar tanto."
Pero eso es lo que una mente desocupada hace.
Aunque una ocupada también.
Creo que padezco el peor de los males.
Ese de saber que estás demasiado loca y cuerda al mismo tiempo.
Por eso me la paso ebria, tomando malas decisiones todos los días.
Sin poder sentir los golpes, ni dejar caer las lágrimas.
Sólo paseo mi mirada alrededor buscando algo que distraiga mi mente,
un punto que logre sacarme de este espacio desolado.
Un punto. ¿Cuál es el punto de todo esto?
Entender que mi vida no tiene sentido alguno.
Que digo cosas al azar intentando que éstas juntas suenen coherentes.
Sí, es eso. Ahí tienen su luz blanca.
Ella se debe a que nada en mí se mantiene estable,
las palabras y acciones dan vueltas en mi cabeza, flotan y se alejan.
No tengo verdaderas intenciones con nada, ni  con nadie.
Así que perdón si hago daño, pero es que...
Simplemente, está hueco dentro de mí.
Y esa es otra forma de decir que soy una chica que se siente vacía.
Porque siempre hablo de lo mismo.
Siempre caigo en lo mismo.
Intenté seguir siendo buena persona,
de cualquier manera.
Intenté no perder las esperanzas,
pero, ¿qué he ganado con eso?
Dolor, y más dolor.
Tal vez, ya es el momento adecuado,
para apagar esa luz blanca.

Daniela.